jueves, 2 de marzo de 2017

Gracias

Gracias, por ser mi amigo.
Gracias, por compartir conmigo momentos inolvidables.
Gracias, por acompañarme a escaparme en ese momento que más necesitaba esa compañía.
Gracias, por abrazarme en la noche cuando tenía frío.
Gracias, por las risas, por esos abrazos.
Gracias, por sonreirme a la mañana y así bendecir mi día.
Gracias, por agarrarme la mano y no soltarla.
Gracias, por acompañarme al médico cuando me sentí mal.
Gracias, por ser ese ser perfecto que yo necesitaba.
Gracias, por hacerme creer que sentías lo mismo.
Gracias, por contestarme de mala manera cuando yo simplemente te preguntaba algo.
Gracias, por ofrecerte a buscarme al trabajo y después reprocharmelo.
Gracias,  por gritarme en la calle como si fuese una basura.
Gracias, por volver llorando pidiéndome perdón.
Gracias, por prometerme que todo iba a cambiar, que ibas a ser mejor persona.
Gracias, por esas peleas que sólo me provocaban llorar.
Gracias, por volver a ser dulce y permitir que me enamorara.
Gracias, por negarme un año y medio de relación.
Gracias, por demostrarme que no todo es color de rosas.
Gracias, por decirme puta.
Gracias, por decirme puta de mierda.
Gracias, por agarrarme como al trapo de piso cuando me apretabas las muñecas.
Gracias, por hacerme sentir miedo hacia vos.
Gracias, por los empujones.
Gracias, por engañarme a escondidas mías, claro.
Gracias, por seguir abrazándome como si nada hubiese pasado.
Gracias, por las peleas y las lágrimas que seguí derramando.
Gracias, por repetirme una y otra vez que era una puta, una puta de mierda.
Gracias por terminar la relación.
Gracias, por seguirme llamandote tu amiga.
Gracias, por decirme que te costaba juntarte conmigo porque tenías ganas de darme un beso.
Gracias, por volver y no volver.
Gracias, por jugar conmigo y alguien más.
Gracias, por jugar mientras yo no dejaba de quererte.
Gracias, por dormir conmigo y abrazarme toda la noche.
Gracias, por anoche decirme que seguías viéndola a ella.
Gracias, por empujar la puerta del bar, provocando un escándalo.
Gracias, por gritarme en la calle.
Gracias, por hacerme sentir ese miedo otra vez cuando me agarraste del cuello.
Gracias, por querer pegarme.
Gracias, por el ataque de ansiedad que no me dejaba respirar.
Gracias, por hacerte el vivo queriéndote llevar mi mochila.
Gracias, por dejarme sin mis cosas.
Gracias, por devolverme ese nudo en la garganta.
Gracias, por desaparecer.
Gracias, sólo eso puedo decir.
Porque puede que yo no sepa lo que quiero para mi vida, pero definitivamente no quiero una persona como vos. No quiero que me maltraten. No quiero sentir miedo de lo que me puedan hacer. No quiero. Basta de situaciones de violencia. Perderte a vos esta vez para mí significó ganar. Menos gilada y más amor.