lunes, 4 de mayo de 2020

jueves, 2 de marzo de 2017

Gracias

Gracias, por ser mi amigo.
Gracias, por compartir conmigo momentos inolvidables.
Gracias, por acompañarme a escaparme en ese momento que más necesitaba esa compañía.
Gracias, por abrazarme en la noche cuando tenía frío.
Gracias, por las risas, por esos abrazos.
Gracias, por sonreirme a la mañana y así bendecir mi día.
Gracias, por agarrarme la mano y no soltarla.
Gracias, por acompañarme al médico cuando me sentí mal.
Gracias, por ser ese ser perfecto que yo necesitaba.
Gracias, por hacerme creer que sentías lo mismo.
Gracias, por contestarme de mala manera cuando yo simplemente te preguntaba algo.
Gracias, por ofrecerte a buscarme al trabajo y después reprocharmelo.
Gracias,  por gritarme en la calle como si fuese una basura.
Gracias, por volver llorando pidiéndome perdón.
Gracias, por prometerme que todo iba a cambiar, que ibas a ser mejor persona.
Gracias, por esas peleas que sólo me provocaban llorar.
Gracias, por volver a ser dulce y permitir que me enamorara.
Gracias, por negarme un año y medio de relación.
Gracias, por demostrarme que no todo es color de rosas.
Gracias, por decirme puta.
Gracias, por decirme puta de mierda.
Gracias, por agarrarme como al trapo de piso cuando me apretabas las muñecas.
Gracias, por hacerme sentir miedo hacia vos.
Gracias, por los empujones.
Gracias, por engañarme a escondidas mías, claro.
Gracias, por seguir abrazándome como si nada hubiese pasado.
Gracias, por las peleas y las lágrimas que seguí derramando.
Gracias, por repetirme una y otra vez que era una puta, una puta de mierda.
Gracias por terminar la relación.
Gracias, por seguirme llamandote tu amiga.
Gracias, por decirme que te costaba juntarte conmigo porque tenías ganas de darme un beso.
Gracias, por volver y no volver.
Gracias, por jugar conmigo y alguien más.
Gracias, por jugar mientras yo no dejaba de quererte.
Gracias, por dormir conmigo y abrazarme toda la noche.
Gracias, por anoche decirme que seguías viéndola a ella.
Gracias, por empujar la puerta del bar, provocando un escándalo.
Gracias, por gritarme en la calle.
Gracias, por hacerme sentir ese miedo otra vez cuando me agarraste del cuello.
Gracias, por querer pegarme.
Gracias, por el ataque de ansiedad que no me dejaba respirar.
Gracias, por hacerte el vivo queriéndote llevar mi mochila.
Gracias, por dejarme sin mis cosas.
Gracias, por devolverme ese nudo en la garganta.
Gracias, por desaparecer.
Gracias, sólo eso puedo decir.
Porque puede que yo no sepa lo que quiero para mi vida, pero definitivamente no quiero una persona como vos. No quiero que me maltraten. No quiero sentir miedo de lo que me puedan hacer. No quiero. Basta de situaciones de violencia. Perderte a vos esta vez para mí significó ganar. Menos gilada y más amor.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Pensé como diez veces antes de empezar a escribirte. Quise ponerme en tu lugar, que es muy parecido al mío, antes de largar palabra alguna. Sé lo que se siente estar enamorada de él porque lo estuve, porque lo estoy. Aunque me haya partido el corazón en mil partes el día que me dejó, sin huevos, con la excusa de "esto ya no está funcionando". Desde ya hacía tiempo sabía que estaba con alguien más, traté de aceptarlo, ya no me correspondía. Comenzó a corresponderme el día en que sin querer tuvimos un desliz. En un principio quise hacer la vista gorda al asunto y no involucrarme, sólo había sido una vez y yo no quería volver con él. Fue ahí cuando volvió a escribirme y tratarme con el cariño que lo hacía tiempo atrás, cuando estábamos juntos. No tengo intenciones de volver con él, me mintió. Y mi intención con esta carta es desenmascararlo, porque te mintió a vos también. Anoche tuvo una cena con gente del trabajo, pasado ese tiempo vino a visitarme a casa. Nuestra relación pasó de pareja a amigos por una cuestión de confianza mutua y conversaciones intensas y personales, de esas que sólo tenés con tu mejor amigo. Cayó con esta frase entre sus labios "vine porque tenía ganas de verte antes de irme a dormir", me enamoró nuevamente. Hubo abrazos, cariños, nada más, hasta ahí. Su error creo que fue dejarme el celular cuando estaba ya quebrando, cuando ya no podía hablar. Atendí una llamada que me llevó a sus chats y tu nombre en la lista, yo presentía que su nueva historia tenía tu nombre por ahí. La curiosidad fue más fuerte y mató al gato.
Te escribo porque necesitaba ponerme en tus zapatos, necesito ser esa chica que se está ilusionando con un tipo que no vale la pena, que me miente, que nos miente. Necesito saberlo, que me lo cuenten, para no perder el tiempo con alguien que no vale la pena. Para no seguirme enamorando de alguien que no sólo me está siendo infiel con su ex, sino que también le miente a ella, ¿nos quiere a ambas? No sé.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Si vos tuvieras dos amigos saliendo juntos, y uno es infiel: ¿le contarías al otro?
Bueno suponiendo que son uno más amigo que el otro, que lo conocés desde hace ya bastante tiempo. Incluso podría ser la hermana de tu mejor amiga y resulta que ésta es la cornuda y tal vez, posible enamoradiza. ¿Qué haces? ¿le contás o no le contás?

Las hiciste todas juntas, de esas sensaciones particulares que describían perfectamente tu personalidad. Entraste generando susto, cuando tocaste el timbre, esa sensación que sentía cada vez que la discusión se tornaba oscura. Amor, o cariño quizás al darme esos abrazos, eso que sentía cuando estábamos juntos. Risa, cuando te bañabas exaltado, de esa que sentía cada vez que nos contábamos anécdotas tirados en el pasto. Calentura, cuando te acaricié, como en nuestros primeros días juntos. Tristeza, al verte vomitando, como cuando me gritabas y sólo me provocaba llorar y odiarme más. Decepción, cuando la mentira se hizo luz, como en esos momentos que prometías pequeñas cosas que no cumplías. Lástima, ésta última no sé,  simplemente la siento.

martes, 12 de julio de 2016

Cuando te conocí supe que eras para mí. O sea para otra, que nunca me ibas a amar, y que me ibas a usar, y boludear por unos años, y cogerte a quien pudieras en mi cara para después venir a dormir conmigo, y claro, porqué no, contarme cosas privadas para que yo me enganche más. No, no te odio, eso es para otra gente. Yo soy más del amor, de la amistad, de la vida. Tu depresión me consumió y me volvió depresiva. La concha de tu madre, lloraba todas las noches! Pero banca, es bronca, no te odio. Gracias a vos conocí la otra cara de la vida. Gracias a vos hoy puedo amar tranquila. Tengo que pensar un poco en lo positivo, si no, seguiría pensando en vos y sería una cosa de jamás terminar.
Hoy te escribo porque se relacionó toda una conversación con tu nombre y me puse a pensar en qué carajo estaba pensando cuando me enamoré de vos. Todavía no lo creo chabon, me enamoraste y todavía sigo pensando cómo. Pero de todos modos te lo agradezco, porque yo a esa altura ya me creía fallida, incapaz de amar. Es que te vi ahí y no sé qué pasó, se me cruzaron los cables.

domingo, 26 de junio de 2016

Si sigo juntando mierda tras mierda voy a terminar muy mal. Algo claramente debe estar fallado en mí, no puede ser que constantemente tenga este mismo problema. O nadie sabe ponerse en el lugar del otro, o no sé, soy yo el problema. Por qué tiene que ser así? Por qué?! Cuál es el problema de aceptarlo? Seré yo?

lunes, 21 de marzo de 2016

Creímos que dándonos una segunda, una quinta y una novena oportunidad todo iba a mejorar. "Te quiero como amigo" le dije, y no nos vimos nunca más.

viernes, 22 de enero de 2016

Porque a veces se termina todo. Porque a veces es sólo un malentendido. Porque ya tocamos el cielo con las manos y ya volvimos para tocar fondo. Cuando las risas se convierten en grito es momento de parar. Cuando te duele la panza de tanto reír y al segundo siguiente te duele la garganta del nudo que tenés. Cuando te das cuenta que ya todo fue. Cuando te das cuenta de que queda mucho por vivir y eso no era saludable para vos. Cuando te quedas con la conciencia tranquila de que sos una buena persona. Cuando no le deseas el mal a nadie. Cuando le deseas una vida plena y llena de sonrisas, a pesar que no sea al lado tuyo. Cuando te das cuenta de que no era amor.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Cada paso nuevo, cada nueva reflexión.
Sos lo más lindo de la vida,  eso que no tiene explicación.