viernes, 22 de enero de 2016

Porque a veces se termina todo. Porque a veces es sólo un malentendido. Porque ya tocamos el cielo con las manos y ya volvimos para tocar fondo. Cuando las risas se convierten en grito es momento de parar. Cuando te duele la panza de tanto reír y al segundo siguiente te duele la garganta del nudo que tenés. Cuando te das cuenta que ya todo fue. Cuando te das cuenta de que queda mucho por vivir y eso no era saludable para vos. Cuando te quedas con la conciencia tranquila de que sos una buena persona. Cuando no le deseas el mal a nadie. Cuando le deseas una vida plena y llena de sonrisas, a pesar que no sea al lado tuyo. Cuando te das cuenta de que no era amor.