martes, 2 de junio de 2015

Siento en el fondo que ya nos aburrimos uno del otro. Otra vez me pongo molesta, porque me gusta conocer a alguien de esta manera y explotar mi cariño. Pero bueno, me pongo molesta, y eso le molesta aunque no me lo diga. Sé que tarde o temprano va a pasar lo que todos ya sabemos, se va a cansar de mí. Por momentos no me habla, y aunque me bese en el fondo creo que es para callarme, como los abrazos. De a tirones extraño estar sola, o con otra gente, hablar con mis amigas mujeres. Tengo miedo de seguir pero una parte mía me lo exije. Tengo que vivir.