Me acordé de vos otra vez. No tengo ganas de nada, el día y las responsabilidades no me ayudan. Quiero dejar de pensarte. Es algo difícil pero sé que no es imposible. Solo sé que cuesta cuando constantemente la familia, los amigos y la vida me hablan de vos. Lo peor es que, aunque recuerde todo lo malo que me hiciste, siga anteponiendo lo bueno, las risas, los abrazos, todo. Quiero borrarte. Y sigo haciendo todo lo posible. No voy a poder. No sé si me gusta torturarme. Te quiero mucho. Te extraño acá.