martes, 6 de agosto de 2013
Es una puta situación de mierda. Tu cabeza tiene que estar centrada en otras miles de cosas. Cosas importantes. Pasan cosas malas, o cosas que te asustan, y de alguna forma, aunque no estén relacionadas, siempre terminás en la misma. Pensando en la misma persona. Que te dice que te quiere una vez al mes. Que te llama una vez cada dos meses. Que encima tiene el puto tupé de decirte que le importás. Casi que te ponés a llorar cuando te enterás de lo que pudo haber pasado cuando una persona amiga te cuenta una situación vivida. Y ahí estás vos, pensando en ese abrazo que necesitás de la misma persona que ronda en tu cabeza hace tiempo. No les das bola a los demás. Estás sensible. Querés llorar. Lo único que querés es un abrazo. Y lo triste, es que no de cualquiera. Querés olvidar. Querés olvidar. Querés olvidar...