Vos sos una de esas personas que me vío en mis mejores y peores momentos. Que me vió reir y llorar, enamorada y desesperanzada, producida y destroy, recién despierta, borracha, drogada, golpeada, despeinada, burda. Nerdi, punki, rebelde. Nunca nos abrazamos, o quizás sí, no recuerdo, ¿o acaso será que nos abrazabamos todo el tiempo?. Estábamos todo el día juntos, día, tarde, noche, madrugada, como lo quieras llamar... Dormimos juntos más de una vez, o nos inconcientizamos, no sé. Me conocías de pies a cabeza, mis defectos y virtudes. Sabías más de mí que yo misma, me enseñaste de mí, cosas que no conocía. Tenía un problema y lo hablaba con vos, tenías un problema y lo hablabas conmigo. Éramos hermanos, de esos que se descubren varios años después de nacer. No sé que pasó, pero ese algo pasó... Nos distanciamos. Capaz fuí yo la que me distancié, flashié. Será que nunca te amé. Era un amor diferente que nunca te demostré.